Entendiendo más al Grinch
Por. Fénix Figueroa V. Es el primero de enero del primer cuarto del siglo XXI. En alguna de las unidades vecinas se hace presente un sonido que alcanza a toda la manzana. La música animada me hace pensar que la gente baila y disfruta de una convivencia, por una vez al año, feliz. Se que el año nuevo y la navidad son cosas distintas, sin embargo, el espíritu navideño persiste. Me refiero a que, en todos los hogares continúa encendido un árbol con esferas, se siguen utilizando gorros puntiagudos rojos y azules, así como suéteres y otros motivos decorativos de la temporada. Pero, sobre todo, la forzada "sana relación" hasta con los parientes más lejanos. Porque claro, empieza un nuevo año y hay que llenarse de buenos pensamientos, amor, paz y prosperidad, pero solo hasta el primero de enero. Dos días ya es avaricia. Y como se me fue la fecha y es mi blog y me da igual, vengo a despotricar contra la navidad y su hipócrita espíritu. Ya, lo dije. Eso es lo que creo y se que mucha...